Es imperativo dotar a todos los empresarios, especialmente a los más pobres, de los instrumentos legales, económicos y de organización que incrementen la productividad. Se deben ampliar las posibilidades de acceso a formas legales de organización que permitan a los pobres y a los marginados administrar sus derechos colectivamente mediante la división del trabajo, la combinación de activos y la asignación de responsabilidades productivas en sus propias empresas. Para dividir el trabajo productivamente, una organización debe ser capaz de:
- Organizar todas sus funciones bajo un sistema de control bien coordinado.
- Asegurar a todos los interesados que los activos, derechos y obligaciones de la empresa están separados del patrimonio de los socios o accionistas.
- Tener acceso al mecanismos legal de la partición de activos y responsabilidad limitada con el objeto de proteger el interés de todas las partes.
- Contar con reglamentos que establezcan con claridad los términos sobre los cuáles se asocian las partes.
- Definir la responsabilidad de la administración y contar con una gerencia profesional.
- Tener regulaciones laborales estandarizadas que faciliten la incorporación de personal.
- Alentar la adquisición y desarrollo de tecnología a través de la protección de patentes.
- Tener ordenada la sucesión de la propiedad para garantizar los derechos de la familia y los deudores.